El sistema visual está compuesto por los ojos, el cerebro y las conexiones que existen entre ellos. Para disponer de una buena visión, es preciso contar con un sistema visual sano. La visión consiste en la recepción de estímulos luminosos, su transformación en impulsos eléctricos y la interpretación de los mismos en el cerebro. Sólo si todo el proceso se lleva a cabo sin problemas, el individuo puede disponer de una buena visión. Este mes de julio se celebra el Día mundial del Cerebro para promover la necesidad de crear conciencia sobre su potencial, riesgos y enfermedades.
Cerebro y Visión
La visión comienza en los ojos. Estos son órganos fotorreceptores cuya misión consiste en recibir los rayos que se reflejan en las diferentes superficies de los objetos. La luz penetra en el ojo a través de la pupila, la córnea y el cristalino y forma una imagen invertida sobre la retina. Es la retina la que se encarga de transformar estas señales en impulsos nerviosos (energía electroquímica) que son trasladados al cerebro a través de los nervios ópticos.
Se conocen unas 30 áreas visuales localizadas en los lóbulos occipitales, parietal, temporal y frontal de la corteza cerebral. Cada área extrae diferente información de las señales que reciben, desde la frecuencia espacial, la orientación y el contraste, hasta el movimiento, el color o la forma de los objetos.
Los ojos suelen captar pequeñas partes de un todo. En primer lugar, se fijan en los bordes del objeto. Después se fusionan las imágenes captadas por los dos ojos. La información interpretada por las áreas visuales se suma y se combina de tal manera que se construye la totalidad de la escena, como si de un puzzle se tratara.
Estimular el Cerebro para mejorar la Visión
Cuando el cerebro no interpreta bien la información que le llega de los ojos, no se puede recurrir al uso de gafas o lentes de contacto para mejorar la visión. En este caso, existe la posibilidad de trabajar sobre el cerebro a través de la realización de una serie de ejercicios. Es lo que se denomina Terapia Visual.
Los ejercicios visuales sirven para ejercitar o entrenar al cerebro con el fin de que este desarrolle determinadas habilidades que permitan al individuo disfrutar de una mejor visión.
La terapia visual está basada en la neuroplasticidad cerebral. Los estudios demuestran que el cerebro es capaz de adaptarse y desarrollarse a lo largo de toda la vida. Esta capacidad permite que el cerebro se pueda entrenar a cualquier edad. No sólo en la etapa infantil, aunque suele ser la más habitual.
Cuidar la salud del cerebro pasa por mantener una dieta saludable, realizar ejercicio físico de manera habitual y evitar el tabaco y las drogas.
También es necesario mantener el cerebro en forma llevando a cabo actividades cotidianas como la lectura, la escritura o la realización de crucigramas.




