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FILTROS TERAPÉUTICOS

La fotofobia y la sensibilidad al deslumbramiento son síntomas frecuentes en pacientes de baja visión. El paciente refiere un exceso de luminosidad que le produce molestias y pérdida de contraste. Esto implica una disminución de su agudeza visual y suele ocurrir en personas que tienen una alteración de los medios transparentes en córnea, cristalino, vítreo,…

Los filtros terapéuticos eliminan este problema, provocado por la fuente de luz que provoca dispersión de luz. Además éstos, eliminan la radiación UV, es decir, actúan bloqueando la longitud de onda corta (azul, violeta) que son las ondas dañinas y no permiten que llegue a la retina.

El paciente por tanto, conseguirá mayor agudeza visual y protegerá su retina de la exposición solar, evitando que su patología ocular avance.

Los filtros más eficaces son los amarillos, naranjas y rojos que son los que absorben al máximo en la región de alta fluorescencia, alta dispersión y corta longitud de onda. Dependiendo de la patología ocular, se diagnosticará un filtro u otro, aunque también influye la comodidad del paciente en la elección de ellos.

En los problemas por Degeneración macular asociada a la edad (DMAE), glaucoma y cataratas, se recomienda un filtro terapéutico de corte 450nm, 511nm o 527nm.

Si se padece Retinopatía diabética, se recomienda un filtro de 511nm.

Retinosis pigmentaria, Enfermedad de Stargardt, Fundus Flavimaculatus o Distrofia de Conos y Bastones, se recomiendan filtros de 550nm, 585nm.

En los casos de Distrofia Corneales se recomiendan filtros de 511nm y en Albinismo se recomienda un filtro de 550nm.

Y si además unimos al uso de filtros terapéuticos, una buena alimentación en luteína y zeaxantina, estaremos protegiendo nuestra retina de los efectos nocivos de la radiación solar.

La Luteína y Zeaxantina, se las conoce como “pigmentos maculares”. Su función es proteger la retina y el cristalino de la acción oxidante de la luz, ya que reducen el daño oxidativo provocado por la luz azul.

Lo podemos encontrar en las espinacas, lechugas, espárragos, acelgas, maíz entre otros.

En aquellos pacientes que presenten un resto de visión útil, tenemos que sacar el mayor partido posible con ayudas especiales. Por tanto, la detección y prevención es lo más importante.

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