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PROTEGE TUS OJOS DE LOS SÍNTOMAS DE ALERGIA

Las alergias son cada vez más prevalentes en España y según la Organización Mundial de la Salud, este tipo de patologías se incrementará, afectando a una de cada dos personas en futuras décadas. De hecho, la alergia primaveral ha pasado de ser un hecho estacional a multiestacional, ya que, además de estar muy presente en primavera, aparece también durante el invierno y verano.

Además de las molestias respiratorias como la congestión nasal, los estornudos, la tos, y el picor en la nariz y la garganta, la alergia estacional también trae consigo molestos síntomas oculares como el picor y el enrojecimiento, hinchazón de los párpados, lagrimeo y fotofobia.

Estas molestias se deben a la inflamación de la conjuntiva, la membrana mucosa que cubre el ojo y el interior de los párpados. Cuando la persona alérgica entra en contacto con el polen el sistema inmunitario reacciona de manera inapropiada, como si fuera un invasor. Para protegerse de esa amenaza, el organismo produce anticuerpos contra el alérgeno que hacen que se liberen ciertas sustancias químicas, entre ellas, la histamina, que son las que desencadenan los síntomas característicos de la alergia.

Además del polen primaveral, también puede producir conjuntivitis alérgica los ácaros del polvo y la caspa de los animales domésticos, así como algunos productos de belleza.

Algunos consejos para proteger nuestros ojos de la alergia primaveral: procurar no salir a pasear por el campo o por parques, donde suele haber una mayor concentración de polen; cuando viajas en coche mantener subida las ventanillas; utilizar gafas de sol para protegerte del polvo y del resto de partículas en suspensión; evita exponerte a ambientes con polvo, a animales domésticos o a agentes irritantes que agraven los síntomas (humo, cloro de las piscinas, etc); en casa evitar la acumulación de polen cerrando las ventanas y limpiando el polvo con una bayeta húmeda; utiliza humificadores; extremar la higiene diaria, al regresar a casa ducharse y cambiarse de ropa pues el polen se queda depositado en la ropa y en el pelo; lavarse las manos a menudo y no frotarse los ojos.

Todas las alergias oculares deben ser evaluadas por el profesional sanitario y se debe iniciar el tratamiento según las recomendaciones específicas para cada paciente.

Los usuarios de lentes de contacto deben seguir cuidadosamente las recomendaciones de su óptico-optometrista para minimizar los riesgos y seguir disfrutando de la mejor visión. Entre los consejos más importante son retirar las lentes de contacto cuando los ojos estén muy irritados; alternar el uso de lentes de contacto con las gafas, no utilizar las lentes de contacto durante más tiempo del recomendable, elegir la modalidad de lentes desechables diarias, no tocarse o frotarse los párpados con las manos, evitar el uso de maquillaje en la zona ocular, limpiar cuidadosamente las lentes de contacto cada vez que los ojos están enrojecidos o lloroso; lavarse las manos con agua y jabón siempre que nos pongamos las lentes de contacto.

Tener en cuenta que los antihistamínicos orales pueden incrementar la sequedad de la superficie ocular, contribuyendo a la incomodidad. Para evitarlo, es recomendable consultar al especialista acerca de la aplicación de gotas oculares.

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